martes, 9 de noviembre de 2010

LA IMAGINACION PUBLICA



I. Nueva mirada al universo
Nadie "sensato", podría afirmar que la existencia es un proceso traumático. Que todo individuo es en sí, un vacío per se. y esa negatividad, ese conjunto de negatividades que se mueven de manera caótica fruto del trauma de "ser", constituyen el estado primitivo de sociedad. Ahora esa sensatez rudimetaria y altamente nociva es el corolario de lo que se entiende como opinión pública, que como veré mas adelante, es otro frágil intento por convencer que aún tenemos algo que decir. Nada más inocente.
El término tráuma, en Griego significa herida, nada más ilustrativo de lo que es el acto de existir. La experiencia del acto existencial, la conciencia de "ser", de ser-ahí-en el mundo, es sin lugar a dudas un acto drámatico, violento y de estrema peligrosidad.

Una breve incursión a los avances actuales de la física cuántica, respecto a los nuevos modelos del universo, ejemplifican cómo se produce el quiebre con los antiguos paradigmas del cósmos clásico. Las nuevas teorías de los modelos atómicos, difieren sustancialmente del modelo clásico de Rutterford donde el átomo estaba compuesto de partículas sub atómicas; En el núcleo protones (cargas positivas), neutrones ( masa en estado neutro) y electrones (cargas negativas) orbitando en el espacio sobre orbitales de manera secuenciada. Hoy en día dichas partículas están siendo cambiadas por las cuerdas, o teoría fisíca de cuerdas, por la cual, los electrones del átomo no serían simples partículas con movimintos posibles de predecir, movimientos llamados "spin" o giros positivos o negativos en los propios orbitales del electrón, sino serían cuerdas. Tendrían esa forma y su movimiento, además de ser impredecible, posibilitaría la existencia de una quinta dimensión, cambiando el de cuatro dimensiones que postulaba Einstein.
La comprensión de nuestro nuevo universo es compleja, y claramente require de profundos conocimientos físicos que la mayoría de nosotros no poseemos, sin embargo una simple y cabal comprensión del universo explicaría que, el universo en su estado puro, está compuesto de vacío, siendo la materia una especie de excentricidad. La existencia de materia en el universo, es un desiquilibrio en el estado de vacío. Así la existencia es fruto del desequilibrio de las partículas, una traumática aparición de las cosas, que en la materia del universo ocupa el 0001% , es decir, lo que rodea al universo material, es en teoría, un infinito vacío, y lo que existe entre la materia constituída, son enormes extensiones de vacío.
Ahora no es extraño que la conciencia humana sea la imágen del universo que el hombre puede comprender. Razones históricas me posibilitan citar el hecho de que la conciecia humana, en el medioevo, estaba inspirada en una estática comprensión de universo, ordenado y en cuyo centro estaba la tierra y cuyo orden provenía de Dios. Agrio fué el cambio de humor de la Iglesia cuando Galileo y Copérnico explicaron algo distinto al dogma del universo. Es decir la conciencia humana estaba atada a un dogma del universo, que relacionando, es un paradigma de la conciencia humana, puesto que, por mucho que se creía en la época medieval en un universo estable y geocéntrico, o en la actualidad en un universo caótico y compuesto de cuerdas, no es otra cosa que la conciencia manifestando situaciones de cámbios históricos y sociales. No quiero decir con ello que los progresos físicos son motivados por dichos cambios histórico-sociales, sino que quiero señalar, que en el resguardo estable del universo con leyes inquiebrantables, inmutables y ordenadas, donde Dios es el principio de razón suficiente, es un lugar en el firmamento donde todos buscamos mirar. Pero en cambio, un universo frío, hostíl y vacío, profundamente inestable y absolutamente incomprensible, es un experiencia drámatica que acrecienta el trauma existencial, que padece como patología primativa el ser humano. Preferimos ignorar ese cielo aterrador, ya sea por ignorancia, pereza o simple esimismamiento en actuaciones prácticas intrascendentes. El firmanento ya no es firme, es la boca de una bestia infinita y desoladora, donde el hecho de existir es aterredor. El hombre del futuro camina entre el vacío y el silencio. Quisas aún nos quede la poesía para engañar a la nada, pero eso es otro asunto.
La solución de los últimos siglos, para calmar la angustia de existir, un vacío dentro del hombre y fuera de él, en el universo, a sido la invención de la idiología. La idiología racionaliza discursivamente los motivos profundos por los cuales el sujeto piensa o actúa de determinado modo. Por cosiguiente para que los hombres no se dieren cuenta de su aparición, el discurso de la idiología se convirtió en fantasma. ¿De qué forma? Convirtiendose en esa necesidad que calma el trauma existencial. La legitimación de la idiología como sistema de dominación, consiste en el ocultamiento de sus verdaderas intenciones. La heramienta letal de la idiología es la subjetivización de las necesidades humanas y la segunda es la simulada y generosa oferta de suturar el inmenso vació que carga el hombre. Así la idiología se vuelve una falsa conciencia en la cual el hombre descarga esa contradicción traumática de ser y se la endosa a ese núcleo inestable de metarelatos. En este sentido, todas las idiologías intentan llenar el vacío de existir acambio de tu libre forma de pensar. Toda idiología nace del trauma. y el hombre social a traspasado ese trauma a la sociedad, por lo que la sociedad es también un conjunto, si se quiere, de patologías existenciales, es una extención del temor humano de aparecer y desaparecer y se ve sintomáticamente expuesta a las mismas conductas. Por tanto, la idiología es una bestia creadora compulsiva de subjetividades, las sociedades son entes ficticios expuestos y dominables por el temor suyacente a la nada. Así la idiología ofrece una sociedad irreal, impracticable e imposible de concretar y las sociedades se dividen en falsos conceptos de utopía, motivadas por el temor y la culpa.
Para finalizar, lo peligroso es, lo estable que se vuelven las relaciones intersubjetivas en el tiempo. La falsa concepción de la utopía y la creación paulatina de la imaginación pública, y no opinión, ya que esta no existe, generan un estado destructivo. En otras palabras, hemos inhalado mucho tiempo los gases tóxicos de la frustración ideal de la "sociedad perfecta", esta droga ni siquiera es efectiva, no evade completamente la inseguridad humana ni el temor del vacío existencial, pero daña profundamente el espíritu.
Yo prefiero mirar el firmamento, en una noche profusamente estrellada, con sinceridad, -Ahí está el terrible mounstro del infinito, con su corazón obscuro. ahí están sus ojos, llenos de vacío, llenos de nada radical, así lo acepto, con horror, estupor... y con profunda admiración. Es la es la experiencia estética frente a lo terrible y como dice Rilke en la primera Elegía, "es esa noche que nos roe el rostro".

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